Primero de todo (respetuosamente siempre):
me siguen sin gustar demasié los franceses. Sorry.
No tienen de ese nosequéquequéseyo.
No tienen de ese nosequéquequéseyo.
Biennnn... Pues con nuestras buenas maleticas fuimos a Utrecht a coger un buen autobús que nos dejó en ParÃs a eso de las 20h. El tipo del AirB'n'B, muy gracioso él, nos dio la dirección de la casa pero no de lo que es la casa en sà -me explico: tenÃamos el portal pero habÃa muchas puertas dentro, muy creisi el asunto, y no sabÃamos cual era la nuestra-, pero gracias a un vecino bien amable, que encima resultó ser profesor de español, pudimos llamarle y entendernos con él porque atención SPOILER: no tenemos ni idea de francés ninguno de los dos y encima nuestras maravillosas y gratuitas tarjetas sim holandesas para el móvil no funcionaban en Francia, yuhu.
Bueno pues después de todo: ya estábamos ubicados y calentitos (en serio qué frÃo).
Han sido 4 dÃas, si contamos este primero de bus con aventura incluida, en los que hemos recorrido la ciudad en una mezcla de metro (muy poco la verdad), a pie y en bici (lo que más). Os recomiendo muy mucho coger las bicis, la primera media hora es gratuita y se ahorra bastante tiempo a la par que vas viendo la ciudad, ¡combo perfecto!
ParÃs es una ciudad muy muy MUY grande, la verdad es que eso me ha sorprendido, la vimos desde la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y Notre Dame y desde las tres me quede sorprendida de lo grande que era. Sus calles se veÃan como un complejo entramado de cables. Muy chulo e impactante la verdad. Si podéis hacer alguna de esas visitas no os decepcionarán.
Después de estos cuatro dÃas allà puedo decir:
Bueno pues después de todo: ya estábamos ubicados y calentitos (en serio qué frÃo).
Lo mejor de toda esta historia es que la manera en
que nos dimos cuenta de que el hombre sabÃa español
es porque el tÃo tenÃa una postal muy friki de los reyes de
esssspañña, rodeada de un montón de banderas del
orgullo LGBT. Muy loco todo.
Continúo con el viaje:
Han sido 4 dÃas, si contamos este primero de bus con aventura incluida, en los que hemos recorrido la ciudad en una mezcla de metro (muy poco la verdad), a pie y en bici (lo que más). Os recomiendo muy mucho coger las bicis, la primera media hora es gratuita y se ahorra bastante tiempo a la par que vas viendo la ciudad, ¡combo perfecto!
ParÃs es una ciudad muy muy MUY grande, la verdad es que eso me ha sorprendido, la vimos desde la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y Notre Dame y desde las tres me quede sorprendida de lo grande que era. Sus calles se veÃan como un complejo entramado de cables. Muy chulo e impactante la verdad. Si podéis hacer alguna de esas visitas no os decepcionarán.
Después de estos cuatro dÃas allà puedo decir:
- No vivirÃa allÃ.
- No me gusta el francés.
- Es una ciudad mucho más frÃa de lo que imaginaba. En serio, congelación.
- Es enorme.
- Es preciosa.
- Confirmo que las crepes son enormes y deliciosas.
- Su tráfico es una locura. En serio. Conducen como desquiciados. Real.
- Notre Dame es de las cosas más bonitas que he visto. VolverÃa solamente para ir a Notre Dame una y otra vez. A L U C I N A N T E.
- Altamente recomendable como ciudad para visitar y patearse (o recorrerse en bici).
- Paris ne vous aime pas, mais j'encantas (espero no haberle dado ninguna patada al diccionario francés).
- Muy cara. 4€ un café. Mi bolsillo llora.
- A lo anterior añado, contrastando, que si eres joven y europeo entras gratis prácticamente a todo. Si no, estás un poco fucked (disculpad mi lenguaje). Es bastante caro todo.
- Pompidou y el Louvre son una auténtica maravilla. Cada uno a su manera, obviamente. Y muy grandes. Creo que en una hora y media que estuvimos en cada verÃamos como no se... ¿el 30%? Del Louvre probablemente menos.
- En dos dÃas y medio de turismo me han faltado cosas por ver. De verdad que es muy grande.
- La Torre Eiffel es un verdadero bicho. La última planta estaba de reformas asà que nos quedamos con las ganas. Damn it!
- Toda su arquitectura es bonita. Te encuentras iglesias, capillas y simplemente edificios bonitos en cualquier rincón.
- Sacré-cœur de noche con la niebla y un chico tocando el acordeón. Momento mágico donde los haya.
- Me recordó un poco al Madrid de los Austrias. Repito. Un poco. Asà como un aire.
Y como última conclusión, pero no menos importante: viajar es lo más.
¡Por cierto! Tienen un pequeño problema con la navidad esta gente...
Aún estaban las luces puestas (y encendidas),
dentro de Notre Dame un belén gigantesco y...
dentro de Notre Dame un belén gigantesco y...
gente con gorros de Papá Noel por la calle.
A ver, que a mi me flipa la navidad también perooo...
25 de enero + gorro de Papá Noel,
¿no es forzar un poquito?
Con amor desde Holanda,
esta aventura parisina.
Berta.
Au revoir!



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